La educación del individuo a lo largo de la historia ha sido el factor que ha permitido el desarrollo de las sociedades a través del dominio de la naturaleza. Fue así que la educación ponderada por su valía fue escondida a los ojos del pueblo común, reservándose solo para el grupo gobernante; así, los grandes faraones de Egipto fueron considerados dioses al predecir la temporada de lluvia y cosecha. El secreto estaba en el conocimiento. Más adelante en la historia se fundaron escuelas donde solo un grupo reducido y pudiente tiene acceso a los conocimientos más avanzados, puestos al servicio de la clase en el poder.
En los tiempos que corren se vive la misma situación, la educación de calidad se ha convertido en un producto puesto al mercado donde es comprada por la clase adinerada, dejando para el pueblo una educación de baja calidad en todos los aspectos, que va desde los contenidos temáticos a la infraestructura misma. La mayoría de las autoridades de todos los niveles, soterradamente coluden sus esfuerzos para preservar esta consigna dictada por la burguesía.
La reforma educativa, que tanto revuelo ha causado, no es más que una muestra -entre otras cosas- del maquiavélico plan de los grupos en poder, para menguar la calidad de la educación de las clases populares y para que los gobiernos en turno dejen de erogar recursos en favor de ésta. Se convierten las autoridades así en los principales enemigos de la educación popular.
Chiconcuautla no se escapa al contexto nacional. Ubicado en el extremo más oriental de la Sierra Norte de Puebla, con una población de 15 mil 767 habitantes según datos del INEGI, forma parte de los municipios poblanos con altos índices de marginación en comparación con otros municipios serranos. Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en su informe anual sobre la situación de pobreza y rezago social 2015 en el rubro de pobreza multidimensional, el 91.5 por ciento de la población se encuentra en situación de pobreza, un dato alarmante que la actual autoridad municipal ignora o hace que no sabe. De ese amplio sector el 57.5 por ciento se encuentra en situación de pobreza extrema.
Pero volviendo al tema de la educación, decía yo que no se escapa al contexto nacional, porque en las últimas dos administraciones municipales las autoridades han omitido su responsabilidad para resolver las principales carencias de los centros educativos en todos sus niveles. Pareciera que a la autoridad le conviene que la juventud no se eduque, que permanezca con la cabeza baja para que no levante la voz y exija para su pueblo el desarrollo que por derecho le corresponde. Es así que también en Chiconcuautla se aplica la política privatizadora de la educación negando el apoyo cuando es solicitado.
El Movimiento Antorchista ha intentado ya por varios medios entablar diálogo con el edil municipal, incluyendo una marcha pacífica pidiendo que se atiendan las necesidades de seis bachilleratos y dos secundarias, es el día en que no hay avances serios por querer trabajar en apoyo a la educación de la niñez y juventud del municipio.
El Coneval refleja cómo la falta de atención educativa produce rezago en el municipio. En la edición 2010 del Informe Anual Sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social, el índice de rezago educativo era del 40.1 por ciento, en 2015 aumentó a 45.5 por ciento. El grado promedio de escolaridad de la población de 15 años o más es de 3.9 frente al grado promedio de escolaridad en el estado de Puebla que es de 8. Sobre infraestructura, el Coneval nos dice lo siguiente: el porcentaje de inmuebles sin barda perimetral o barda incompleta es del 53 por ciento, el porcentaje de inmuebles sin cancha deportiva 53.3 por ciento, el de inmuebles sin drenaje 33.3 por ciento, el de inmuebles en los que no se realizaron construcciones u obras mayores de rehabilitación durante los últimos tres años 55.6 por ciento. Y hay más números, pero para no cansarlo solamente dejo estos datos significativos que usted puede consultar libremente en la página de Coneval.
Así las cosas, puede leerse en estos números una total indiferencia de la autoridad municipal por resolver los datos alarmantes que publica ese organismo oficial. Total abandono de los centros educativos y falta de interés por la educación de los hijos de los trabajadores.
Por los motivos antes expuestos, ante la actitud de las autoridades para no apoyar a la educación, contrasta la labor de Antorcha Campesina en favor de la educación de la juventud chiconcuauteca, que a pesar de que se niega el apoyo municipal, nuestras escuelas ofertan educación de calidad y se trabaja para sembrar en la juventud la idea de superación y cambio de la de estados de las cosas por una patria más justa y equitativa.
Para Antorcha Campesina es grato informarles que después de una larga lucha y en oposición del ayuntamiento mismo, quien no pudo (o no quiso) realizar la gestión, hemos ganado la clave oficial para el Bachillerato Digital de la comunidad de Toxtla, documento importante que permite a la escuela su ingreso al sistema oficial de bachilleratos federales y con ellos ser partícipe de los programas federales para el mejoramiento de su infraestructura.
Cuando nadie o casi nadie se preocupa por la educación y se comportan en los hechos como verdaderos enemigos de la misma, cuando las autoridades cierran sus puertas a las peticiones de los estudiantes, cuando se alía el cacicazgo de antaño con las nuevas autoridades para negarles a su pueblo educación, Antorcha Campesina se da espacio para enarbolar demandas educativas.
Muchas felicidades a los habitantes de Toxtla que de ahora en adelante ya tienen un Bachillerato Oficial, a los jóvenes estudiantes, a la Asociación de Padres de familia y al Pleno de Antorcha Campesina. Felicidades a todos y agradecemos la confianza puesta en nuestra organización.
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