Entre música, danza y una marcha por la cabecera municipal, la comunidad conmemoró 35 años de organización y recordó a tres antorchistas caídos a finales de 1990
Montañas de libertad, rostros arrebolados, puños bronceados por labrar la tierra, almas valientes que reflejan en su sonrisa arrebolada la alegría de festejar 35 años de lucha en Olintla, 35 años de marchar con el rumbo que lleva hacia el objetivo final: una patria más justa para los humildes.
Es mediodía y la calidez del pueblo olinteco se siente en el ambiente. Elevan sus banderas para ver en lo alto ondear la Antorcha, aquella que representa la luz que vino a iluminar su camino cuando el cacicazgo les robó su libertad y la sangre manchó su lucha.
“Al pueblo hay que educarlo, hay que organizarlo, hay que dirigirlo con amor, con paciencia, con entrega, con inteligencia, con verdadera visión de futuro”.
Con el puño en lo alto y su bandera ondeando, refrendan su compromiso al llamado de la maestra Hersilia Córdova Morán, integrante de la Dirección Nacional del Movimiento Antorchista y dirigente del antorchismo en el seccional Atlixco-Matamoros, de formar el partido del pueblo trabajador, para que este pueda tomar el poder político del país y cambiar verdaderamente el rumbo de la patria.

“Luchemos y luchemos siempre con la idea de unirnos, de formar un frente y en el momento preciso alzarnos como el ave fénix y hacernos del poder político del país, para que al fin sea gobernado por una clase visionaria, por una clase revolucionaria, por una clase verdaderamente sensible a los problemas del pueblo trabajador; por un verdadero representante de los humildes de México”, destacó.

¡Vamos caminando, no nos detengamos!
Una marea roja recorrió las calles principales de la cabecera municipal de Olintla, con rostros henchidos de alegría, huipiles y trajes de manta portados con orgullo por el pueblo totonaco, que hace 35 años decidió rebelarse contra sus opresores y caminar por un rumbo nuevo.

Esta marea llegó al centro. Y así, como hace más de 35 años, se reunió nuevamente al costado del mercado; antes para escuchar que había una organización que les podía ayudar a luchar contra la opresión del cacicazgo, ahora para celebrar un año más de lucha y recordar a tres de sus compañeros que perdieron la vida por las balas asesinas del cacicazgo.

A finales de 1990, el cacicazgo se disponía a correr al pueblo organizado de Olintla y a sus dirigentes; en apoyo, los antorchistas de diferentes municipios caminaron varias horas para llegar a Olintla y respaldar la lucha, pero las balas asesinas del cacicazgo fueron disparadas para evitar que entraran al municipio, agresión de la que resultaron varios heridos y tres campesinos humildes sin vida.

“Recuerdo lo que pasó hace 35 años, cuando el cacicazgo intentó ahogar en su cuna al Movimiento Antorchista en Olintla; lo recuerdo con mucha precisión. Cuando llegó la noticia, tuvimos que conectarnos los que éramos miembros del estatal y nos fuimos a plantón; amanecimos inmediatamente en palacio de gobierno y se hizo sentir nuestra voz y se hizo sentir nuestro coraje, nuestra inconformidad. Logramos que nuestro grupo, que los que simpatizaban con Antorcha, que los que sentían el calor de ver a su pueblo progresar y desarrollarse se sostuvieran, y esos son ustedes”, recordó Hersilia Córdova.

La dirigente reconoció la valentía del pueblo olinteco, a quien manifestó que mantenerse de pie, con valentía y unidad nunca será una deshonra.

Por ello, la líder antorchista enfatizó en la importancia que tiene la organización del pueblo: “al pueblo hay que educarlo, hay que organizarlo, hay que dirigirlo con amor, con paciencia, con entrega, con inteligencia, con verdadera visión de futuro; esta tarea nos ha llevado hasta donde estamos, y en esta tarea estamos dando la vida”.

El pueblo debe tomar el poder político
Suenan las campanas como señal de fiesta. Olintla vibra y se estremece cuando ve a sus hijos bailar, cantar y declamar. Más de 200 alumnos en el escenario, cantando “Dime que sí” del autor Alfonso Esparza Oteo, bailando huasteca veracruzana e hidalguense o declamando “Sentado sobre los muertos” del poeta español Miguel Hernández.

Es necesaria la organización del pueblo, señaló la Maestra Hersilia en su mensaje, pues la situación del país es de una terrible descomposición, que no va a solucionar ningún partido político y menos las políticas paternalistas implementadas por el gobierno federal.

Los problemas del país tienen remedio, pero no los va a curar la política actual, resaltó, pues, aunque haya un cambio de partido político, las mentiras y la falsedad continuarán, porque no tienen como propósito darle al pueblo trabajador un empleo con un salario digno, servicios y obras de calidad que le permitan una vida digna.

Al contrario, se les da prioridad a los millonarios, porque a ellos sí se les dan “facilidades para invertir y que puedan robarle a la gente con salarios de miseria y a dejarlos en el abandono, a su suerte cuando se enferman”.

Agregó que tampoco se aplican medidas económicas serias y en beneficio de la clase trabajadora; en su lugar, se le entrega una tarjeta que no es más que la compra del voto, de su conciencia, que no resuelve los problemas de salud, de vivienda, de alimentación.

Frente a esta situación, la también integrante del Comité Estatal de Antorcha en Puebla manifestó: “¿Qué vamos a hacer los antorchistas? Prepararnos y esperar el momento propicio para que, como un solo hombre y como un solo mexicano vayamos a conquistar el poder político de nuestra patria; sumemos esfuerzos para liberar a nuestro país”.

Por último, invitó al pueblo olinteco a seguir organizado y unido, a seguir trabajando para alcanzar el objetivo de formar el partido del pueblo trabajador, que verdaderamente represente sus intereses y pueda conquistar el poder político, para lograr un cambio profundo en la sociedad.

“La solución es que este país se estructure de otra manera. Vamos avanzando, vamos caminando, pero siempre con la idea de unirnos, de formar un solo frente y hacernos del poder político del país”, finalizó
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