• Caen envíos 6.3 % y se pierden hasta 3 mil plazas en enero de 2026 en la ciudad
La crisis laboral en la frontera norte no es un invento de nadie, es una realidad que viven a diario miles de tijuanenses. Las cifras oficiales y los testimonios de los propios trabajadores así lo confirman: la ciudad pierde empleos, las exportaciones se desploman y el gobierno local se niega a reconocer lo evidente.
Las exportaciones de la industria maquiladora en Tijuana cayeron 6.3 % en enero de 2026, la cifra más baja para ese mes en los últimos seis años.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las exportaciones de la industria maquiladora en Tijuana cayeron 6.3 % en enero de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior. Esto representó ingresos por 14 mil 117 millones de pesos, la cifra más baja para un mes de enero en los últimos seis años, como lo reportó AFN Tijuana el 31 de marzo.
Esta caída en las exportaciones no es un hecho menor. Detrás de estos números hay fábricas que reducen su producción, turnos que se cancelan y trabajadores que son despedidos.
Según reportes de la industria, en 2025 se perdieron 18 mil empleos formales en la industria manufacturera de Baja California, de los cuales 17 mil correspondieron a Tijuana. Y el panorama no mejora: sólo en enero de 2026 se estima una pérdida adicional de entre 2 mil y 3 mil plazas.
Las causas de esta crisis son varias, pero todas apuntan a decisiones que están fuera del control de los trabajadores. Por un lado, los aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump han encarecido las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos, principal destino de los productos maquiladores.
Por otro lado, las reformas laborales impulsadas por el gobierno federal, como el aumento al salario mínimo y la reducción de la jornada laboral, si bien buscan beneficiar a los trabajadores, han sido utilizadas por los empresarios como pretexto para reducir personal y frenar contrataciones.
Federico Serrano Bañuelos, presidente de la Asociación de la Industria Maquiladora y de Exportación (Index) en la Zona Costa, declaró que en los últimos 2 años se han perdido alrededor de 27 mil empleos en Baja California.
“Esto obviamente nos preocupa porque se ha derivado de la contracción de la economía, la implementación de aranceles y las muchas inversiones que la incertidumbre ha frenado”, informó Buzos de la Noticia.
Pero mientras los empresarios hablan de incertidumbre, los trabajadores viven el desempleo en carne propia. Aura, una mujer de 35 años, contó a Buzos que dejó un puesto de licuados para buscar un empleo formal con prestaciones, pero no encontró nada. Ha recorrido parques industriales en busca de vacantes y las carpetas están vacías.

Los números respaldan su testimonio. La Asociación de Recursos Humanos de la Industria de Tijuana (ARHIT) reportó que en enero de 2026 había mil 441 vacantes, lo que representa 70 % menos que el año anterior. Es decir, hay 7 de cada diez empleos menos que antes.
La crisis no es exclusiva de Tijuana. En toda la franja fronteriza la industria maquiladora enfrenta un severo desplome. En Ciudad Juárez, Chihuahua, se han perdido más de 60 mil empleos manufactureros en los últimos 2 años.
Empresas como First Brands Group cerraron operaciones dejando a más de 2 mil trabajadores sin empleo, y otras como Lear Corp han reubicado líneas de producción hacia Honduras o Estados Unidos para evadir los aranceles.
La situación es tal que cientos de solicitantes de empleo acampan desde la noche anterior en las puertas de las fábricas con la esperanza de conseguir una entrevista.
Ante la falta de trabajo formal, muchos tijuanenses han tenido que recurrir al comercio ambulante. En la avenida Constitución y el bulevar Díaz Ordaz, las banquetas están llenas de puestos improvisados.
Verónica, de 65 años, vende cigarros sueltos y dulces desde hace dieciocho años, porque a su edad ya no la contratan en ninguna fábrica. Mireya, de apenas 18 años, intentó entrar a una maquiladora pero no la aceptaron por falta de experiencia; ahora vende dulces traídos de Estados Unidos.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi indica que la tasa de informalidad laboral en Tijuana alcanzó 37.8 % en 2025, cuando un año antes era de 36.9 %.
La investigadora Cirila Quintero Ramírez, del Colegio de la Frontera Norte (Colef), explicó a Buzos que este aumento en el comercio informal es consecuencia directa de la pérdida de empleos formales en la industria.

Lo más grave es que mientras los trabajadores sufren, las autoridades locales niegan la crisis. El secretario de Economía e Innovación de Baja California, Kurt Honold Morales, declaró a medios que “no sé de dónde sacan esa cifra de desempleo”, y aseguró que la tasa de 2.8 % es normal.
Sin embargo, hasta diciembre de 2025 había 22 mil 228 personas buscando empleo diariamente en Tijuana, sin contar a los que se han sumado al comercio informal.
Esta situación refleja un problema estructural: la economía de Tijuana depende demasiado de las decisiones que se toman en Estados Unidos y de los vaivenes del mercado internacional.
Mientras no haya un proyecto económico que priorice el empleo digno y proteja a los trabajadores mexicanos, seguirá observándose cómo las maquiladoras despiden personal mientras los gobiernos hacen como si nada pasara.
El Movimiento Antorchista ha denunciado en múltiples ocasiones que esta falta de oportunidades laborales es resultado de un modelo económico que beneficia a unos pocos y deja en el abandono a la mayoría.
Es necesario exigir políticas que realmente protejan el empleo, que obliguen a las empresas a mantener sus fuentes de trabajo y que frenen el crecimiento de la informalidad, donde los trabajadores no tienen seguridad social, ni vacaciones, ni un retiro digno.
Mientras tanto, en las calles de Tijuana, miles de personas siguen formándose desde temprano en las puertas de las fábricas, esperando una oportunidad que cada vez tarda más en llegar.
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