En el auditorio “Clara Córdova Morán” y el majestuoso teatro “Aquiles Córdova Morán”, que recientemente fue inaugurado con las pasadas Espartaqueadas Culturales, risas, lágrimas y aplausos fueron algunas de las reacciones que se despertaron entre los presentes.
Al promover el teatro, contribuimos a la educación política y se impulsa un cambio social en el pueblo trabajador, utilizando las artes escénicas para despertar la sensibilidad de la gente y llevarla a reflexionar sobre la realidad y sus problemas.
Hoy quiero hablar sobre un tema muy delicado, que nos indica que el estado de derecho para muchos mexicanos es vulnerado, porque no se respeta o protege los derechos fundamentales de los ciudadanos honrados y trabajadores.
Mientras la ciudad crece, decenas de familias siguen viviendo como si el tiempo no pasara. En los alrededores de Chetumal, colonias completas permanecen sin agua potable, drenaje, energía eléctrica, alumbrado público ni calles pavimentadas, una realidad que ya supera más de una década.
La pandemia de COVID-19 dejó al descubierto esta realidad. México fue uno de los países con mayor tiempo de cierre de escuelas, superando los 250 días, según la UNESCO. Esto provocó pérdidas de aprendizaje equivalentes hasta a dos ciclos escolares, afectando principalmente a los estudiantes más pobres.