El sol apenas comienza a iluminar las veredas de terracería que comunican las comunidades cafetaleras de este municipio de la sierra Otomí-Tepehua.
El Movimiento Antorchista hidalguense marchó en Pachuca, desde Prepa Uno hacia la delegación de Bienestar para denunciar que más de 500 familias damnificadas en la pasada vaguada monzónica de octubre
El gobernador Julio Menchaca Salazar presume que estas cifras son "resultado de la visión estratégica" de su administración. Sin embargo, detrás de los comunicados triunfalistas se esconde una realidad que ningún indicador macroeconómico puede maquillar: los trabajadores hidalguenses no ven reflejado ese crecimiento en sus bolsillos. La economía crece, pero la vida de quienes la sostienen se estanca o empeora.
La educación en cualquier parte del mundo es pilar fundamental de desarrollo y su calidad siempre nos hablará de la importancia que los gobiernos le dan y del progreso económico respectivo, pero a pesar de que siempre está al servicio de la economía y del modelo económico en vigor, refleja también las crisis estructurales de cada país y del subdesarrollo, como el caso de México.
Los que conocemos la historia de Huitzilan no podemos dejar pasar tal amenaza; no se nos puede acusar de exagerados o que estemos haciendo amarillismo; dos antecedentes: en una entrevista publicada en La Jornada de Oriente al cacique Alonso Aco, el 16 de enero de 2016, este lanzó amenazas de muerte: “Cuídense mucho, no vaya a ser que alguien de ustedes aparezca por ahí muerto”.